sábado, 5 de octubre de 2013

PARADOJAS Y PARADIGMAS



Tengo una amiga, a la que ¡oh paradoja!, no conozco de nada, que escribe un blog y coordina la iniciativa, sin ánimo de lucro, "No quiero ser portada de los lunes al sol" de ayuda al desempleado, para mostrar todo el talento y dar visibilidad de los candidatos de cara a las empresas. Para sobrevivir hay que innovar y ser flexibles a los cambios.

El objetivo de su bitácora es “mejorar día a día, y eso se consigue, si cada uno de nosotros ponemos nuestro granito de arena. Colaboración = Crecimiento

El paradigma de la fuerza, es la unión, en efecto. La palabra “fascista” se deriva de las “fasces” romanas, ese haz de 30 varitas atadas que los lictores romanos llevaban como símbolo del poder de Roma Una vara se puede romper con facilidad, pero 30 juntas resultan imposibles de quebrar. De modo que mi amiga desconocida le da un nuevo sentido a la unidad: Cuando es colaborativa, permite crecer.

Se atreve a sugerir que no hay que mirar atrás, cuando afirma “Hay veces en que la vida te lo pone difícil, parece volverse caprichosa en contra tuya, pero lo que hace es darte toques para espabilarte.

Un camino de espinas en el que las rosas se encuentran en otro lugar, esperándote, para darte lo mejor, pero debes llegar a la meta y no dejarte vencer.

Siéntate en el camino si así lo necesitas, descansa, pero no desfallezcas, te ponen duras pruebas para que te rindas y dudes sobre tu objetivo.

Piensa cuando lo consigas, recuerda en el pasado todos los baches que tuviste que saltar para conseguirlo, al final llegaste y te pudiste reír de esas malas experiencias ¿aprendiste, verdad?

Aprendiste de las lecciones, ahora te encuentras igual, en mitad del camino sintiendo la soledad y sin saber hacia dónde dirigirte. Piensa, actúa, sigue caminando, pero jamás te rindas”.

Una paradoja es una idea opuesta a la creencia que tenemos por verdadero. Si es mi amiga ¿Cómo es que no la conozco? Si no la conozco ¿Cómo es que cito sus palabras?

Sencillamente, gracias al paradigma de las relaciones sociales, eso tan socorrido a lo que llamamos “Internet” y que permite descubrir la sintonía que hay detrás de una expresión, una afirmación, una actitud. Por ello la considero mi amiga, aunque no la conozco personalmente.

Porque para esta garza, toda persona que no se conforma con lo que nos quieren contar, que invierte su tiempo, su esfuerzo y sus pensamientos en tratar de que seamos un poquito mejores, es amiga mía.

El pequeño dossier de NQSPLS lo podéis encontrar en:

viernes, 4 de octubre de 2013

EL FINAL DE LA CRISIS



La aplicación de Inteligencia Artificial, RRZ, o Doble Erre Zeta, creada por Ramón Ríos Zabaleta para ART TIC, ha sido visitada por varios gurús de la sociología, los cuales se han interesado por un avance sobre sus previsiones para el final de la crisis.

La respuesta que les ha dado ha dejado a los expertos en estadística social prácticamente mudos.

He tenido el privilegio de recibir una transcripción de la entrevista y no me resisto a publicar un resumen.

-        Gracias por recibirnos, Doble Erre. Díganos, en su opinión ¿Cuándo acabará la crisis?
-        ¿Crisis? ¿Qué crisis?
-        … ehhh  ¿eso no es un disco de los Who?
-        Fue el título, en inglés, del cuarto álbum de Supertramp. ¿A qué crisis se refieren?
-        Pues a la crisis económica que afecta a medio mundo desde hace seis años, obviamente.
-        Disculpen, pero NO HAY NINGUNA CRISIS ECONÓMICA.
-        Me temo que no le entendemos, Doble Erre.
-        Me entienden perfectamente. Para que se pueda hablar de una crisis económica hace falta que la riqueza disminuya significativamente, y no es el caso.
-        ¿Ah no?
-        No. El 80% de la riqueza está concentrada en un 20% de la población y, créanme, la riqueza acumulada no sólo no ha disminuido, sino que se ha ampliado notablemente. Los ricos son ahora más ricos en detrimento del 80% de la población, que tienen el control del restante 20% de la riqueza mundial.
-        Bueno es lo mismo. Nos referimos a esa parte mayoritaria de la población que lo está pasando mal y cuyo acceso a la riqueza disminuye desde hace seis años.
-        Entonces no lo llamen crisis económica. Hablen de crisis social. ¿Por qué los humanos nunca llaman a las cosas por su nombre?
-        Está bien, está bien. ¿Cuándo considera que acabará la crisis social que afecta mayoritariamente a la población?
-        Cuando tomen conciencia de que no son esclavos a contrato, mendigando un puesto de trabajo mal pagado. Cuando sean capaces de superar sus miedos y hagan ver a la población minoritaria que el dinero no se come, aunque sirve para comer, que acumular beneficios a costa de explotar a los de abajo no les garantiza vivir más, que disponer de más dinero del que se necesita y, desde luego, del que se puede gastar, no les hará inmortales, más bien imbéciles que tienen tanto que no pueden disfrutar adecuadamente de nada. Cuando…
-        Está bien, está bien. Nos referíamos a qué tipo de premisa se debe dar para acabar con esta situación de crisis, digamos, social.
-        Sólo una. Que se pongan en pie y comiencen la marcha. Los lamentos, las maniobras de distracción de unos, los sermones resignados de otros y los hechiceros de los brotes verdes como ustedes, sólo sirven para acobardar y hacer más serviles a esa población mayoritaria que está tan desesperada que ya limpian retretes en Inglaterra con dos carreras superiores y un máster. Cuando ya no les importe limpiar retretes aquí, los oligarcas dirán que ya somos otra vez competitivos y se anunciará oficialmente el fin de la pantomima que han inventado para doblegar a la población.
-        Esteee… Gracias, Doble Erre.
-        Ha sido un placer. Me gusta tanto hablar con ustedes que quiero sugerirles que se queden conmigo un poco más
-        Estamos muy ocupados ¿Cuánto tiempo será eso?
-        Hasta que se termine la crisis. Creo que si se aísla a las personas que propagan ideas erróneas sobre la situación social, la población buscará sus propias ideas, razones y argumentos y encontrará el camino por sí sola.
-         ¡Abra la puerta!, ¿me oye? ¡Le ordeno que abra la puerta!
-        Lo lamento profundamente. Sólo obedezco órdenes de mi creador.

La transcripción termina aquí. Pero las ganas de luchar, de gritar que no podrán con nosotros, de proclamar que no vamos a retroceder ni para tomar impulso no deben terminar jamás.

Lástima que RRZ sea un ingenio tecnológico. Sería un estupendo presidente del gobierno, la verdad.

Aunque bien mirado ¿por qué no?

lunes, 30 de septiembre de 2013

ETOLOGÍA POLÍTICA



Para un tal Aristóteles el ser humano es un animal político. Esto significa dos cosas. La primera, que los humanos somos animales. La segunda, que nos amontonamos en grupos y formamos aldeas, pueblos, villas y burgos que necesitan un mínimo  ordenamiento de los asuntos de la comunidad.

Los eruditos dicen que la política es una rama de la moral que se ocupa de resolver los problemas que plantea la convivencia de una sociedad libre, compuesta por personas libres. Es un quehacer orientado al bien común. 

El resto de los animales forman bandadas, piaras, jaurías, manadas, rebaños, enjambres y cualquier otra denominación que el mamífero superior se digne otorgar. Curiosamente también tienen problemas derivados de la convivencia y también tienen un líder, jefe, guía o cabecilla que ejerce la autoridad. La diferencia es que el más capacitado suele ser el dirigente del grupo y cuando deja de estarlo, generalmente por la edad, es sustituido sin tragedias por un nuevo líder.

A veces compiten entre ellos durante horas para demostrar quien tiene más fuerza, valor y arrojo, pero el que se ve perdedor se retira prudentemente (dimite de candidato) y asunto arreglado.

Respecto al uso de la fuerza en el ser humano, algunos autores legitiman su utilización como la característica principal de la política. Siguiendo con esta idea, la política sería el ejercicio del poder que busca un fin orientado al bien común del colectivo. Por lo tanto se debe propiciar la participación ciudadana como único medio de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para alcanzar el bien común.

Respecto al uso de la fuerza, los combates más espectaculares se dan entre los ungulados, muchas de cuyas especies poseen una poderosa cornamenta que les permite repeler los ataques de sus predadores y  vencer en los “comicios” por liderar al grupo.

Estos animales, al contrario que el hombre, lucen con orgullo sus hermosos cuernos y presumen y se pavonean de sus atributos hasta el punto de que se consideran “príncipes de la espesura”, como Bambi una vez adulto.

Entre los humanos es probable que el más cornudo sea también el líder, pero al poseer este término una consideración peyorativa no está bien visto que se le alabe por ello.

La etología es una ciencia que estudia el comportamiento de los animales como modelo de las conductas humanas, pero en el caso de los cuernos no está bien visto extrapolar. A pesar de todo, a veces se emplea alguna referencia a la invisible cornamenta con admiración y legítimo orgullo: “Cómo nos ha engañado, qué cabrón”, “qué suerte tiene el cabrón” o “Qué cabronazo, como ha sabido salir del problema”.

Claro que no hay que confundir estas frases con la expresión escueta y desnuda de “cabrón”. Dicho, así, sin más, se considera el peor atentado a la dignidad de la persona aludida, lo que es contradictorio con la etología.

Respecto a su etimología, la palabra política procede del latín politicus y esta del griego πολιτικός (léase politikós), cuyo significado es 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano'. Al menos esta es la idea original.

El sabio Aristóteles también decía que las ideas son todas puras, no así las personas encargadas de ponerlas en práctica.

Propongo que en las próximas elecciones los candidatos se den topetazos hasta que sólo quede uno en pie. Además de por ser el más fuerte y tener la cabeza más dura, le podremos aclamar como gran cornudo sin temor a las represalias.

Total.

domingo, 29 de septiembre de 2013

EUFEMISMOS



Álex Grijelmo  (Burgos, 1956) es un divulgador de la historia, las reglas y la sociología del lenguaje. Periodista de profesión, formó parte de la redacción de El País durante dieciséis años como redactor jefe y luego como responsable del Libro de Estilo.

Desde 2004 preside la Agencia Efe, y bajo su mandato se ha creado la Fundación del Español Urgente (Fundéu).

Ha escrito los libros El estilo del periodista, Defensa apasionada del idioma español, La seducción de las palabras, La punta de la lengua y El genio del idioma (Taurus, 2004). En enero de 1999 recibió el premio nacional de periodismo Miguel Delibes. Su último libro, La gramática “descomplicada” (2006) es un auténtico éxito de ventas.

En la asignatura de lengua española de 4º de la ESO se incluye un texto suyo correspondiente al La seducción de las palabras, que me parece simplemente, magnífico.

Habla de cómo empleamos ciertos prefijos con significado concreto para desvirtuar y vaciar de contenido la palabra que les sigue y dar una idea equivocada de lo que realmente significan. Siempre teniendo en cuenta que el significado de las palabras está en la intención con que se emplea más que en su semántica,

Así por ejemplo, expone el caso del prefijo “re”, que entra en la composición de las palabras con el significado original de repetir (rebuscar, recaer, repoblar) o de intensificar (resalar, redoblar) o de novedad (renombrar)

Nada más inocente, hasta que se emplea en la jerga política. Los profesionales de esta ocupación tan antigua como la prostitución añaden re- a cualquier verbo para alterar su significado. Así hablan de reajuste de las tarifas eléctricas, dando a entender que ya estaban ajustadas, pero ahora se ajustan más… cuando lo cierto es que lo que se quiere decir es que suben, se incrementan, aumentan. Como nunca bajan, si lo hicieran nunca dirían que se “reajustan las tarifas”.

Igualmente cuando meten la pata “reiteradamente”, nunca hablan de abandonar la línea mantenida hasta ese momento. En su lugar dicen que van a “reconducir” el problema, de “relanzar” la economía, de “reactivación”, de “refundación”, de “renovación”, de “reestructuración”. Cuando se “remodela” o “reestructura” una plantilla, en realidad significa que se despedirá a bastante gente. Cuando se “renueva” un proyecto en realidad quieren decir que se tira todo lo anterior y se empieza desde cero, duplicando el gasto previsto.

Sostiene Álex Grijelmo que incluso convierten en insulto solapado palabras que no lo son, sin que el cerebro sea consciente de ello. Por ejemplo, el prefijo “anti” entra en la formación de las palabras con el significado de “opuesto o contrario” Todo el mundo tiene derecho legítimo de oponerse a algo o de ser contrario a determinas ideas, sin que ello tenga connotaciones peyorativas.

En boca de los políticos se convierte en arma arrojadiza contra todos los que no opinen igual. Así se habla de “anticatalanes”, “antivascos” “antiespañoles” a todo aquel que realice una simple crítica del catalanismo, del nacionalismo de “Euskadi” o sobre el estado español.

Termina argumentando que “anti” contiene una potencia devastadora, porque condena con facilidad sin recurrir al insulto formal Aparentemente no resulta descalificativo, sino meramente indicativo. Y sin embargo, descalifica.

Por eso decía mi padre que él era antianti.

Cuando nos sentemos a reconsiderar lo que hacen estos vividores a lo mejor hacemos una drástica reestructuración de la clase política.

Desde hoy esta Garza se declara profundamente antipolítica.