jueves, 14 de abril de 2016

COMO VAS, TE MIRAN



Una de las recomendaciones que te hacen siempre que tienes una entrevista, ya sea de trabajo, negocios, social o cita a ciegas, es que procures causar una buena impresión.

Todos los gurús de las relaciones sociales coinciden en que “nunca tendremos una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”.

No se trata, pues, “de ser” tanto como “de parecer”.

Don Jacinto Benavente, en “Los Intereses Creados”, pone en boca de su personaje CRISPÍN esta afirmación: “¡Antes me desprendiera yo de la piel que de un buen vestido! Que nada importa tanto como parecer, según va el mundo, y el vestido es lo que antes parece”.

Sin duda el Nobel de Literatura madrileño conocía el viejo aforismo popular sobre la forma de vestir que recoge el libro “Teatro Universal de Proverbios” en su entrada 918: “El hábito no hace al monje”.

El argumento que acompaña a esta expresión es pura sabiduría secular.


Andar al adivinar
es juzgar por lo exterior.
Pero más cumple mirar
para poder bien juzgar,
en el hombre, lo interior.
          Ni por ver a uno andar
en hábito de seglar
dejara de ser calonge.
Que el hábito no hace al monje,
mas la profesión reglar.




Eres lo que eres con independencia de cómo vistas. No obstante, un estudio realizado por el Departamento de Sociología de la Universidad de California en Berkeley se empeñó en comprobarlo.

Esta institución no es baladí, ya que figura entre las seis mejores del mundo académico y, entre su profesorado, alumnos e investigadores, ha ganado un total de 72 Premios Nobeles, nueve Premios Wolf, siete Medallas Fields, 18 Premios Turing, 45 Becas MacArthur, 20 Premios Oscar y 11 Premios Pulitzer.

El experimento, muy simple, consistió en formar dos grupos de alumnos voluntarios a los que se les explicó que un sujeto anónimo y desconocido por ellos se prestaba espontáneamente para comprobar la resistencia física del ser humano a la electricidad.

El sujeto era visible en todo momento para los participantes de la prueba.

El supuesto director del proyecto les pedía que giraran un potenciómetro que, aparentemente, aumentaba la carga eléctrica sobre una persona – un actor – que simulaba recibir las descargas.

Un grupo fue dirigido por alguien vestido de modo informal y desenfadado, aunque sin caer en extremismos; el otro se encontró con un individuo vestido de Blazer, pantalón impecable, zapatos brillantes y el flamante escudo de la universidad bordado en el bolsillo superior izquierdo con el emblema del centro académico bien visible: “Let there be light = Hágase la luz”.

En ambos casos se dieron las mismas razones y argumentos. En ambos casos actuaron las mismas personas. Sólo cambió la forma de vestir del “director del proyecto”.

La conclusión fue demoledora: En el primer grupo las instrucciones de aumentar la carga eléctrica fueron desobedecidas cuando el indicador mostraba que se estaba a punto de superar el límite de resistencia humana. En  el segundo, la mayoría de sus integrantes no tuvo inconveniente en llegar hasta la zona señalada como “peligro de muerte”.

Ahora que cada quien saque sus conclusiones; pero parece evidente que COMO VAS, TE MIRAN.

domingo, 27 de marzo de 2016

HACIENDA SOMOS CASI TODOS



Durante el circo del caso… (Perdón). Durante el juicio del caso Noos quedó demostrado más allá de cualquier duda razonable que Hacienda no somos todos.

A los que no nos queda otra que “contribuir” por deducción directa nos pareció una especie de burla que la propia Hacienda, a través de sus representantes legales, nos hiciera caer del burro y reconocer que “no todos” contribuimos a engrosar las arcas del Estado.

Esas arcas con las que se paga a una familia real; a un gobierno central, a diecisiete repúblicas autónomas y a dos ciudades-estado. Todos con sus presidentes, ministros, consejeros, asesores, directores generales y demás parafernalia oficial.

No es extraño que surjan voces reclamando que de los dineros públicos no se destine ni un céntimo para subvencionar a las confesiones religiosas, alegando la declarada situación aconfesional del Estado. 
Además, añaden, no todos los contribuyentes son creyentes, militantes, seguidores o simpatizantes. Así pues, quien quiera templos que los pague.

Siendo coherentes cabría hacer notar que no todos los contribuyentes votan a los partidos. Es más, sólo una minoría son militantes, seguidores, o simpatizantes. La abstención es un índice cada vez más creciente.



También es cierto que los afiliados a las diferentes centrales sindicales son cada vez menos y sus antaño tumultuosas demostraciones de fuerza hace tiempo que son sólo un recurso de hemeroteca.

De modo que me atrevo a solicitar a los poderes públicos que suspendan con carácter urgente las subvenciones, ayudas, aportaciones, sufragios y financiación que se hace, con dinero público, a las organizaciones políticas, sindicales, patronales y confesionales.



Con el dinero ahorrado se pueden incrementar las partidas de Sanidad, Educación, Energía e Infraestructuras que es lo que queremos los contribuyentes.

Quien quiera hechiceros, que los pague. O un preclaro líder. O un animador de circo.

martes, 3 de noviembre de 2015

ALGO ESTÁ PASANDO.

ALGO ESTÁ PASANDO.
El conocido como Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un retrovirus responsable del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, más conocido por sus siglas, SIDA, sinónimo de irreversibilidad. A los portadores de este terrible virus se les conoce como “seropositivos”


No obstante, aunque hay personas portadoras del VIH que nunca llegan a desarrollar la enfermedad, el sólo hecho de ser “seropositivo” resulta inquietante y genera un profundo aislamiento social. Hace más de 32 años que el equipo del doctor de Luc Montagnier identificó el síndrome y seguimos, mayoritariamente, sin conocer su comportamiento y evolución.

Pero algo está pasando.



Mi amigo y “alma mater” de Lanzanet, Jorge Bono, ha montado una Gala en colaboración con Rosangela Da Silva y la Fundación Apoyo Positivo, en la se está organizando una subasta online que dará comienzo la noche del día 1 de diciembre, el Día Mundial del Sida, durante un especial evento en las instalaciones del Cambridge Soho Club de Madrid. Diferentes personajes públicos y artistas están donando objetos, gracias a la colaboración de la modelo Rosangela da Silva.

En breve harán el lanzamiento del programa definitivo de la gala, en la que está previsto presentar la nueva imagen de Apoyo Positivo; los nuevos proyectos audiovisuales de la entidad: "Orgullo, el documental" y "Jóvenes divserxs"; el inicio de la campaña de crowdfunding, a través de la subasta, del proyecto Algo Está Pasando y su futuro centro; otras sorpresas y actuaciones.

Se siguen buscando colaboraciones y donaciones para la subasta. Por ello te pido que si tienes algún objeto o idea que pueda ayudar a sacar adelante este proyecto, contactes con ellos a través del email  "coordinacion@apoyopositivo.org" o rellenando el formulario "Quiero participar" de su página web:

Y si quieres contribuir al proyecto desde ya, tienen abierta una "cuenta cero" para donaciones:
IBAN ES85 2038 1096 1560 0051 4020

Entre todos vamos a tratar de recaudar lo máximo posible agradeciendo a la Fundación Apoyo Positivo su colaboración para montar un evento de tal envergadura. Y va a ser una gala muy completa.

Os dejo el acceso directo a la página de la Gala. DESPERTANDO CORAZONES... Un proyecto, una promesa, un sueño por cumplir.

Si un proyecto así no merece nuestra solidaridad, poco hay que añadir. Algo está pasando.


lunes, 21 de septiembre de 2015

LEY DEL MÍNIMO ESFUERZO

El símbolo regio por excelencia en la heráldica es el león. A su imponente figura y su porte distinguido se unen la bravura, la fuerza y la potencia que los personajes que usan su imagen quisieran poseer.

No obstante, el león posee otra cualidad que le hace más atractivo, si cabe, a los ojos de sus fieles seguidores: Mientras descansa plácidamente en su territorio particular las leonas se organizan para proveer los alimentos.


Porque son las leonas, y no los leones, las que cazan en grupo. Con una eficaz y eficiente economía de medios estudian las características de sus víctimas y  seleccionan a las presas más débiles, las que podrán someter con más facilidad, de acuerdo con la “Ley del mínimo esfuerzo”. Claro que a veces se confunden en la apreciación de la aparente debilidad de la pieza y reciben un severo correctivo, lo que les lleva a renunciar a su captura para tratar de encontrar otra opción más asequible. A veces.


En la vida del mamífero placentario superior ocurre algo similar. Tanto en la infancia, inocentes criaturas que actúan sin maldad ni rencor, solamente movidos por el afán de divertirse a costa de humillar a sus semejantes y destacar ante los demás, bajo la premisa de elegir a las presas más débiles, aquellas que consideran que podrán escarnecer con mayor facilidad, conforme a la “Ley del mínimo esfuerzo”. Hay ocasiones, pocas, en las que confunden la buena disposición con un carácter frágil y suelen salir trasquilados. En ocasiones.

En la edad adulta se sigue presentando este tendencia; pero ya sin la inocencia y la ausencia de maldad o rencor, sino más bien movidos por la necesidad de escarnecer a las personas de su entorno, siempre de acuerdo con los principios de escoger a aquellos sujetos que consideran más adecuados para dirigirles sus puyas en la confianza de que no intentarán defenderse, respetando escrupulosamente la “Ley del mínimo esfuerzo”. Claro que de vez en cuando, la aparente vulnerabilidad de la supuesta torturada se revela de acero templado y las lanzas se vuelven cañas. De vez en cuando.

Recuerdo que, siendo niño, tuve dos problemas de este tipo: Uno por mi apellido, con lo que la “originalidad” consistía en oír al listo de turno eso tan ingenioso de “Arribas y Abajos”. El otro por mi temprana miopía, lo que inevitablemente derivaba en “Cuatro Ojos”.

Debo reconocer que ambas situaciones me irritaban bastante, hasta el punto de que, en cierta ocasión, mi padre descubrió la huella que una triste lágrima había dejado en mi mejilla. Me interrogó directamente por el motivo de mi pasado llanto y cuando le expliqué que se burlaban de mi apellido simplemente me dijo: No te achantes, chaval. Responde lo que sea, lo primero que se te ocurra, pero no te achantes. Si lo haces no te los quitarás de encima jamás. Jamás

Yo me defendí diciendo que empezaba uno y los demás le seguían. No hay problema, me dijo. Cuando le pares los pies al primero los demás le dejarán solo. Por la “Ley del mínimo esfuerzo” buscarán a otro con quien meterse y te dejaran en paz. Los críos tienen un concepto de la solidaridad muy perverso, que les hace aliarse con quien parece llevar la voz cantante para no ser blanco de sus ataques.

Confieso que de la última frase no entendí prácticamente nada, excepto que tenía que dejar claro que yo no era la presa más débil.

A la mañana siguiente el primero que me llamó “Cuatro ojos” recibió un “¡Come rastrojos!” como respuesta. No se lo esperaba, de modo que se desconcertó y no insistió. En el recreo otro reiteró la alusión visual y se llevó la misma réplica. Al salir por la tarde un “Arribas y abajos” obtuvo por mi parte un misterioso “Lo tengo debajo”, vaga alusión a algo que los más gallitos podrían interpretar como referido a sus virtudes de aprendiz de macho.

Lo cierto es que funcionó y nadie me volvió a molestar. Ni que decir tiene que los soberbios buscaron otras figuras en las que proyectar sus complejos de superioridad, perfectamente orquestados por los perversos solidarios, como los definiría mi padre.


Hoy no sólo no me callo ante cualquier ataque hacia mi persona, aunque sea en tono jocoso y no de burla, si no que intento impedir que se trate de denigrar a otras personas en mi presencia. Siempre.

martes, 8 de septiembre de 2015

LA CULTURA NO ES TORTURA.


Que nadie se escandalice que la cosa no va sobre la Inquisición, la Gestapo, la CIA, ni la KGB. Y no, tampoco va de toros. Simplemente va de CULTURA, esa palabra que, cuando aparece en los medios, suele ser vista como sinónimo de tedio extremo, aburrimiento mortal y tormento insoportable.

Un espacio cultural en cualquier cadena de televisión se asocia a uno o varios profesionales de la pedantería que bombardean al espectador con su palabrería ininteligible y con sus elevadísimos análisis sobre el significado de lo intranscendente.

En los medios gráficos se consideran inevitables páginas de relleno, cuando son diarios, y un suplemento “culto” en el caso de los periódicos. Pero muy pocas personas los leen.

En las emisoras de radio se relegan a horas intempestivas, fuera de toda lógica, y con un formato similar en presunción, jactancia y suficiencia que en la televisión.

Y lo más curioso es que un pueblo culto difícilmente es manipulable, razón por la que parece que todo lo anterior se justifica. Que no se diga que no abordamos la cultura, pero dentro de un orden y a horas relativamente inocuas para que la sed de la ilustración y el conocimiento siga vigente.

Circula por twitter un mensaje de @GramaticaReal que asegura que “el peor enemigo de un gobierno corrupto es un pueblo culto”. Si damos por cierta esta afirmación, en España, como en otros países, el gobierno no tienen enemigos. El descabezado Robespierre, al que apodaron “el incorruptible”, sostenía que “El secreto de la LIBERTAD consiste en educar a las personas, mientras que el secreto de la TIRANÍA radica en mantenerlas en la ignorancia

Algunos espacios culturales están específicamente diseñados para aburrir, es cierto; pero hay mucha oferta cultural que no se aprecia ni se valora, que existen de un modo transparente, casi clandestino, y que no consigue enganchar “a la audiencia”. Es una triste realidad que hay quien presume de no haber leído un libro en su vida, como si fuera una hazaña sobrenatural. Lo triste es que encuentran siempre alguien que les ríe la supuesta gracia.

Para André Malraux, la cultura es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que, en el curso de los siglos, han permitido al hombre estar menos esclavizado. Y sin embargo se ve (la vemos) como una forma de tortura psicológica de la que es mejor alejarse lo más rápidamente posible.

Y lo cierto es que, en efecto, LA CULTURA NO ES TORTURA. Así lo afirmaba Mercedes Sosa: “La cultura es lo único que puede salvar a un pueblo, lo único, porque la cultura permite ver la miseria y combatirla. La cultura permite distinguir lo que hay que cambiar y lo que se debe dejar, como la bondad de la gente, el compartir una empanada, un vino...”
Porque, en efecto, hay cultura en una excelsa composición de ópera; en una partitura prodigiosa; en un libro que emociona y cautiva; en una escultura moderna o clásica; en una pintura flamenca, impresionista o cubista; … y en un vaso de vino o un café compartido.

En realidad, ¿Qué valor tiene toda la cultura cuando la experiencia no nos conecta con ella? (Walter Benjamin).

Se empieza a echar en falta un espacio cultural asequible, ameno, cercano, que sepa conectar con el público y que se emita antes de las tres de la madrugada. Algo que exprese con toda rotundidad que LA CULTURA NO ES TORTURA.

sábado, 8 de agosto de 2015

CUESTIÓN DE PRIORIDADES

Con argumentaciones consideradas falaces (falsas en su planteamiento), el filósofo Zenón de Elea exponía en sus paradojas (Aquiles y la Tortuga, La Flecha Caminante, etc.) que el movimiento no existe.

Diógenes el cínico, que buscaba con una linterna a plena luz del día “Una persona honrada”, sostuvo que el movimiento se demuestra andando.

Hace miles de años nos dimos cuenta de que resultaba más práctico, eficiente y productivo disponer de animales propios (ganado), que perseguirlos en extenuantes jornadas cinegéticas. Excepto una animosa y minoritaria parte de la población mundial que se abstiene de comer cualquier tipo de animales, la mayoría consumimos carne procedente de granjas especializadas. Ya casi no hay rediles, ni establos, ni gallineros: todo es más industrial, más eficiente, más productivo, más rentable y hasta más higiénico, dicen.

Por otra parte tengo el máximo respeto por los defensores de los animales; pero más por los defensores de la Humanidad, género del que me considero parte activa. No me gustan los toros; pero no me considero anti taurino. No como demasiada carne; aunque eso no me convierte en vegano. No le deseo mal a nadie; pero esa noble idea no me hace más santo ni más perverso.

Los cruentos y crueles sacrificios de otros seres vivos de la antigüedad han dado paso a los ¿menos? crueles e incruentos medios de los modernos mataderos industriales. Con todo ¿Quién no ha adelantado alguna vez a alguno de esos camiones que trasportan animales amontonados al matadero? La angustia que desprenden sus miradas hace que te cueste adelantar con la calma debida.

Este vídeo muestra la exquisita corrección y el esmerado trato que aplicamos a los portadores de proteínas animales con los que nos alimentamos a diario. Lo cierto es que el omnívoro predador humano es capaz de ingerir todo lo que se mueve (perros, gatos, hormigas, insectos… cualquier ser vivo, en definitiva) y lo que no se mueve también siempre que resulte “comestible”.


Ignoro si muchos de los detractores del maltrato animal, de cuyo colectivo me considero parte, conocen esta faceta de nuestro día a día. O si, conociéndola, la catalogan como “un daño colateral”, una especie de “tributo de las cien doncellas” que tenemos que asumir como mal menor, al igual que las muertes en carretera, por accidente laboral o por violencia contra la mujer: Mera y fría estadística, un porcentaje positivo o negativo respecto del año anterior y poco más.

Después de ver esto muchos nos planteamos si no sería mejor hacerse veganos. Hay más crueldad en una jornada de cualquier matadero industrial que en todo un año de festejos taurinos de cualquier plaza de toros. Es cuestión de prioridades.

miércoles, 22 de julio de 2015

A DIOS ROGANDO...

Cuando estuve en Boston, viajero incansable, realicé todo tipo de excursiones a las cercanías. Una me llevó hasta Montreal, atravesando tres estados y otro país… pero esa es otra historia.

Un fin de semana me acerqué a Concord atraído por sus leyendas literarias: Louisa May Alcott y Henry David Thoreau.

Del segundo envidié su estancia de 2 años en las orillas del Walden Pond (y la obra que escribió al respecto, “Walden”)


De la primera su capacidad para describir su vida y la de sus hermanas de una manera tan familiar en plena guerra civil. En la obligada visita a su mítica residencia, Orchard House, dos cosas  me llamaron la atención: La casa no era tan grande como había imaginado al leer su historia… y el pequeño almohadón con el que Louisa mostraba su estado de ánimo a los demás no tenía dos lados diferentes: si descansaba en un extremo del sillón, su dueña estaba feliz; si, por el contrario, el almohadón permanecía en el medio del sofá, se suponía que nadie podía dirigirle la palabra.




Ahora venden las auténticas “mood’s pilow” con las palabras estampadas, incluso con caritas sonrientes o enfadadas, según el caso.

El estado de ánimo se tiende a confundir con la felicidad y es necesario aclarar que ser feliz NO es un estado de ánimo, sino una actitud constante de cada persona con respecto a su entorno y sus propias circunstancias.

Se dice que el dinero no hace la felicidad; pero lo cierto es que es más frecuente encontrar gente feliz entre los adinerados que entre los que no tienen garantizada la subsistencia.

Cada animal, cada ser vivo, tiene dos objetivos básicos: El primero es perpetuar su especie;  el  segundo es sobrevivir lo suficiente para poder cumplir el primero. No nacemos para ser felices: nacemos para ser. Lo que ocurre es que una vez que nos aseguramos de que tenemos cubiertas las necesidades básicas para alcanzar nuestros objetivos principales nos ponemos a pensar en algo para lo que no tenemos respuesta todavía: ¿Qué pinto yo aquí? ¿Cuánto tiempo me queda? ¿Qué pasará luego? ¿Mientras tanto, qué hago?... y la existencia misma se va complicando.

Decía Epicuro que la felicidad es la ausencia de dolor y de preocupaciones. No me imagino a nadie que desee tener dolores o preocupaciones, de modo que hay que deducir que todos queremos ser felices.

Pero para ser feliz no basta con desearlo, obviamente. Las frases tipo “La felicidad está en ti”; “No eres más feliz porque no quieres”; “Desea algo y las fuerzas cósmicas se podrán en marcha para cumplir tu deseo” son muy difíciles de entender por ese padre de familia que había arrastrado a los suyos a una nueva ciudad en la que la empresa iba a comerse el mundo… y que cierra tres meses más tarde despidiendo a toda la plantilla. O por los millones de refugiados a los que la facción armada dominante considera enemigos y ejecuta y persigue sin piedad. O por los “especialistas” creados por nuestros nobles gobernantes con sus eficaces medidas económicas que rebuscan en los contenedores de las basuras mañana, tarde y noche. O por esos 13 millones de personas que viven por debajo del umbral de la pobreza en España y  que dice Joaquín Leguina que son un invento de las ONG’s para poder “vivir” de los pobres…

El “no eres feliz porque no quieres” me sigue sonando al conformismo adormidera que salía (y sale) de los púlpitos. No se es feliz porque no se dan las condiciones para ello. Porque dolores y preocupaciones no nos dejan serlo. Si me quieres ver feliz quítame las preocupaciones que me afectan y no me vendas frases vacías.

Por supuesto, el dinero NO garantiza la felicidad. Pero no es incompatible. Tampoco las subvenciones. Es infinitamente mejor generar empleo estable que la “limosna institucional” de la paga mínima…que sólo crea clientelismo y economía sumergida.

Como Thomas Jefferson creo mucho en la suerte y en el poder de los sueños. Y, como Thomas Jefferson, he comprobado que cuanto más me esfuerzo y más empeño pongo, más se cumplen.

Lo resumía el refranero popular español con gran acierto: “A Dios rogando y con el mazo dando”.

viernes, 3 de julio de 2015

EL DRA(C)MA GRIEGO


La primera vez que visité Grecia, la moneda del país se llamaba DRACMA. La mayoría de los billetes que utilicé eran los de cincuenta (PENTHKONTA) y los de cien (EKATON) dracmas.

Me hicieron notar que la primera moneda universal del mundo occidental, ya que todas las ciudades-estado de la Grecia antigua la utilizaban, se llamó dracma. En el siglo V a.C. la moneda más usada pasó a ser el tetradracma ateniense, en cuyo anverso aparecía la diosa Atenea ataviada para la guerra,  y un mochuelo en el reverso. Hoy en día a estas monedas se las conoce en griego como γλαύκες (glaukes) "mochuelos". La efigie del mochuelo puede verse en la actualidad en las monedas griegas de 1 euro.

Cuando Alejandro Magno conquistó el imperio persa (y alguna otra parcela desde el Nilo hasta el Ganges), el nombre de la moneda se aplicó en la mayoría de los reinos helenísticos de Asia, además del reino ptolemaico de Alejandría. La unidad monetaria empleada por los árabes, el “dírham”, tomó su nombre de la dracma, así como el “dram” armenio.

De modo que experiencia como moneda única ya tiene. Y entre culturas, etnias, religiones e idiomas diferentes, más o menos lo que viene a ser la Europa actual.

Que a Nirios Tarimakis le paguen su exigua jubilación en dracmas, euros o rublos no parece ser su principal motivo de preocupación. Lo que realmente les preocupa a los jubilados (lo sé de primerísima mano) es que se les mantenga y no rebaje su capacidad adquisitiva (y digo “capacidad” y no “poder”, porque la segunda palabra me suena a cachondeo). 

Que puedan auxiliar a los miembros de su familia que no tienen trabajo, ni prestación ni ayudas porque dicen los bárbaros de Europa que el estado griego gasta en exceso en partidas sociales.

Esos mismos que no querían ver cómo el dinero que prestaban a Grecia (por cierto, dinero del Monopoly, ya que el BCE es la única entidad que lo puede emitir y se los cede a los bancos a un coste irrisorio) sólo servía para pagar pufos y deudas anteriores… y claro, nunca quedaba dinero para el pueblo… y volvían a pedir.

A los jubilados, parados forzosos, dependientes de todo tipo y al pueblo en general le tiene sin cuidado el nombre que tenga el papelito o pieza de metal con el que pagan su supervivencia.

Para ellos siempre serán dracmas. Ese es el verdadero DRA(C)MA griego.

martes, 30 de junio de 2015

EL LABERINTO GRIEGO

Que Grecia existía dos mil años antes que Europa y que seguirá existiendo después de Europa es tan obvio que no necesita de más argumentos.

Que Europa no sería lo que ahora es sin Grecia, también. Y, sin duda, la parte del mundo “conquistada/colonizada” por los europeos.

Lo que no es tan conocido es que en 2010 los bancos franceses fueron conscientes de que sus préstamos a la banca griega (no al pueblo griego) iban a ser prácticamente imposibles de recuperar.

Pero el hombre que regía el FMI, un tal “DSK”, tenía dos caprichos, no necesariamente en este orden: Las camareras de hoteles lujosos y desbancar a “Sarko” del Elíseo. Es sabido que no se llega a presidir un país sin ciertos apoyos financieros, por lo que el gran “macho Alfa” ideó un plan para conseguir apuntalar sus objetivos: Que la banca francesa recuperase, gracias a él, el dinero dado por perdido.

De este modo el FMI realizó el préstamo más grande, que jamás ha concedido, al país heleno. La banca francesa recibió lo invertido y DSK se puso en la línea de salida para presidir la República de Francia. Con lo que no contaba es con el episodio semi-porno-grotesco que le ocurrió en N. Y. y que dio al traste con sus ambiciones personales y con su poderosa situación frente al FMI.

Mientras tanto, los dirigentes griegos “de entonces”, elegidos democráticamente, dilapidaban el dinero recibido, aumentaban su deuda hasta el 180% del PIB y recibían nuevos créditos de los que hoy son sus acreedores principales. El BCE también inyectó una enorme cantidad cuando ya se sabía que las finanzas griegas estaban más quebradas que la Seguridad Social española.

Los “prestamistas” empiezan a ponerse nerviosos cuando constatan que, a pesar de que la pensión de jubilación media ha perdido más del 60% y no alcanza los 300€, las finanzas griegas no mejoran. Y, para colmo, los “rojos” desplazan democráticamente al gobierno conservador anterior.

Ahora nos venden que Grecia se niega a admitir sus responsabilidades, sus compromisos y los acuerdos alcanzados con sus deudores. Se nos dice que a España le deben 26.000 millones de euros que no piensan devolver (menos del 75% de lo que Bankia debe a los españoles y que nunca va a devolver) y que el nuevo gobierno desprecia y ningunea a Europa y amenaza con algo tan antidemocrático como ¡un referéndum! ¿Qué se creerán estos griegos que son? ¿Los inventores de la democracia? Lo que nos faltaba por ver.


No se nos dice que las actuaciones del FMI y del BCE fueron arriesgadas hasta más allá de lo razonable, ni se habla, por ejemplo, de la actuación de Islandia, que dejó caer a las entidades que hicieron inversiones equivocadas, enjuició a los malos dirigentes que permitieron el desplome del país y ha recuperado el empleo hasta el punto de que el índice de paro es menor del 3% (Toma nota, Mariano).


Lo único que aún no entiendo es por qué el nuevo gobierno griego no ha exigido todavía al anterior las responsabilidades políticas, financieras y penales en las que hayan podido incurrir. Lo único.